
El Sistema de Medios Públicos del Estado colombiano y su gerente Hollman Morris anuncian que tomarán acciones judiciales y disciplinarias para proteger a la entidad y a sus colaboradores ante los ataques del señor Daniel Briceño, candidato del Centro Democrático, debido a los sistemáticos señalamientos que ha realizado en contra de RTVC, que buscan desprestigiar, afectar la credibilidad y reputación de la entidad.
Con cerca de 100 publicaciones vinculando a RTVC, sus funcionarios y contratistas con conductas criminales, Daniel Briceño ha calificado a RTVC es una banda criminal, se persiguen opositores, se acosan mujeres, se ataca a quien piensa distinto, se manda a chuzar, se patrocina el vandalismo y se extorsionan a contratistas y funcionarios, constituyendo de esta manera manifestaciones expresas de violencia política, atacando el ejercicio periodístico, afectando la honra y el buen nombre de todo el Sistema de Medios Públicos de Colombia.
Estos señalamientos ponen en grave peligro la vida, integridad y salud mental de los colaboradores de RTVC al estar sometidos a campañas de desinformación, así como mensajes falsos, injuriosos y calumniosos, sostenidos en evidencias éticamente cuestionables, que deben ser sometidas a análisis por las autoridades judiciales.
Daniel Briceño, al igual que otros integrantes del Centro Democrático, ataca de manera permanente a RTVC para desprestigiar su labor informativa e investigativa, a través de la tergiversación de sus contenidos y la estigmatización de las personas vinculadas a la entidad.
RTVC es una marca pública de alto valor, compuesta por funcionarios y contratistas que hoy se sienten acosados y hostigados, al ser vinculados falsamente, sin fundamento y con campañas de desinformación, con actividades y actuaciones ilegales, contrarias a la misionalidad y al proceder de la entidad y sus colaboradores.
El Sistema de Medios Públicos denuncia públicamente que viene siendo objeto de violencia política mediante amenazas y campañas sistemáticas de desprestigio, que incluye ataques cibernéticos, espionaje ilegal e incluso agresiones físicas, con el propósito de afectar su credibilidad, su imagen institucional y el trabajo que realizan sus colaboradores en todo el país, dando lugar a que RTVC se encuentre en alerta constante.




